GASTRONOMÍA
 

La gastronomía maragata mantiene una estrecha relación con la manera de ser del pueblo que la elabora, y en este caso también con la arriería.

Astorga ofrece al visitante suculentos platos a base de jamón serrano y deliciosa cecina, revueltos de ajetes, espárragos o setas en temporada y exquisitas ancas de rana.

Las sopas de ajo se toman en el desayuno. Se preparan con pimentón de La Bañeza y el aditamiento del unto. Han de ser tomadas en puchero de barro y enjuagado después con vino blanco, que se bebe en la misma cazuela para "arrastrar" los restos de la sopa.

Gastronomía maragata
   
El plato fuerte es el Cocido Maragato, heredero de la Olla Podrida, es el cocido de muchas regiones españolas adaptado a la manera de ser maragata. Su particularidad es que se come al revés: en primer lugar se saborean sus diez tipos de carne (chorizo, tocino, morcillo de vaca, relleno, gallina, oreja, pata, pizpierno, morro de cerdo y cecina de vaca), para luego pasar a los garbanzos, las patatas, las verduras y finalmente la sopa, que puede ser de fideos, de pan o de arroz. Y para terminar, el postre: roscón maragato y natillas o leche frita y las famosas mantecadas de Astorga.

Cocido maragato
Esta original manera de comer el cocido tiene origen histórico, lo explica Don Luis Alonso Luengo en su libro: "Los mariscales de Napoleón, cuando tenían en Castrillo de los Polvazares su Cuartel General del sitio de Astorga, un día de ataque que iban a comer un cocido-al que se aficionaron tanto como luego Alejandro Dumas- y como la batalla había comenzado, pero querían comerse lo mejor de aquel plato por lo menos- por si tenían que salir de estampía para el campo y no lo podían terminar-, comenzaron a comerlo por lo más sabroso, las carnes, pero como la batalla se prolongó, les dio tiempo a llegar hasta la sopa.

 
Y cuentan que cundió la noticia de lo suculento que a los mariscales les había resultado comer el cocido así; y que fueron los Domínguez, arrieros de Foncebadón, que hacían la primera parada de su viaje en Astorga, quienes implantaron desde esta ciudad , la fórmula luego aceptada por todos los maragatos".

Además del famoso cocido maragato, no se quedan atrás los guisos de costillas y alubias, el morcillo de ternera estofado, las alubias con chorizo, el lechazo, el chuletón de choto o el congrio al ajo arriero; regados con clarete de Valdemimbre o con ricos caldos del Bierzo. Asimismo, la gastronomía maragata también se hace eco de las calidades culinarias de las comarcas vecinas, ofreciendo por ejemplo Botillo del Bierzo, sus vinos...

En el apartado de repostería, la comarca maragata ofrece un amplio abanico de posibilidades. Aparte de las conocidísimas mantecadas, elabora hojaldres, Merles, Nicanores de Boñar...

El chocolate para ser tomado a media tarde, como era habitual en los canónigos de Astorga, elaborado con leche, pero sin mojar pan en días de ayuno y, por supuesto, espeso como crema. Según Davillier, Astorga es la capital del Chocolate y en todas las casas se fabricaba a mano. No en vano, en Astorga está el Museo del Chocolate a disposición del visitante.